Centro Democrático y su doble moral con la reforma tributaria del gobierno Petro

Centro Democrático y su doble moral con la reforma tributaria del gobierno Petro

La propuesta de una nueva reforma tributaria impulsada por el gobierno nacional no cayó bien entre la bancada de derecha, pues esta incluye un impuesto a los alimentos ultra procesados y a las bebidas azucaradas que ha sido rechazado por los políticos de la derecha y grandes empresarios.

Cuando un país es entregado con un déficit fiscal de $83 billones de pesos, es necesario realizar cambios en la tributación de los colombianos para suplir las necesidades del sostenimiento del Estado, y más en tiempos de crisis. Sin embargo, cuando la medida implica tocar la riqueza de los grandes empresarios, es rotundamente rechazada por los políticos de derecha que protegen sus intereses.

Es el caso del partido Centro Democrático, quien ha brincado con la propuesta del gobierno nacional de gravar los productos ultra procesados y altos en azúcares, alegando que esa es la alimentación de la clase baja y media del país. No obstante, esto esconde su verdadero carácter de clase: mientras los ricos conservan su riqueza, miles de personas padecen hambre y miseria.

La clase media y baja debe esperar pacientemente a que los empresarios hagan su riqueza porque eso garantiza más oportunidades según la lógica de la derecha; la pregunta que surge en este punto es ¿qué tanto debe esperar la clase trabajadora para comenzar a recibir la importancia que merece?

El gobierno Petro que ahora apela a los intereses del pueblo, está impulsando una reforma que pone a pagar a los ricos del país como debe ser y no a la clase trabajadora como históricamente se ha hecho. La reforma de Petro busca un mayor recaudo de dinero para sanear las arcas del Estado, generando mayor oportunidades para la clase media y baja, y cobrando más a quienes más dinero tienen.

Ante esta situación, la derecha ya declaró la guerra al gobierno nacional, y han lanzado una campaña en redes sociales explicando, con argumentos muy flojos, que de aprobarse dicha reforma se incrementaría el costo de vida de la clase media y baja, y que se incrementaría el costo de los productos de la canasta básica.

También han dicho que el costo de la vivienda se elevará, pero en realidad eso no depende de la reforma sino de las oscuras intenciones de los grandes empresarios de recuperar las migajas que se le quieren confiscar. La derecha ha hecho un coro pidiendo al nuevo gobierno que no grave los alimentos ultra procesados ni las bebidas azucaradas, es decir, le piden al gobierno que gire en torno a los intereses de los empresarios y no del pueblo.

Catalina Álvarez

Catalina Álvarez

Soy Catalina Alvarez, abogada y bailarina. Vivo en Pasto y nací en Cali. Soy amante a las hamburguesas y a una pola bien fria. Desde hace muchos años me interesa los temas de comunicación e información y he realizado diferentes investigaciones sobre casos de corrupción en administraciones públicas.

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